miércoles, 5 de junio de 2013

De cadenas perpetuas y delitos sexuales

La cadena perpetua es una pena que no existe en el ordenamiento jurídico español, y esa fue una de las grandes conquistas de la democracia española en la redacción de su Constitución, al abolir la pena de muerte.
La cadena perpetua sólo tendría algún sentido conceptual en aquellos países donde también existe la pena de muerte, y aún así es difícil de entender.
Si el Estado castiga a una persona de por vida a no volver a ser libre, entonces, ¿por qué no la mata?

ACERCA DEL MORBO DE LOS DELITOS SEXUALES
En la mentalidad judeo-cristiana los temas relativos al sexo están asociados al morbo y a un marco de referencias que sólo podríamos considerar poco menos que retrógrado-cavernícola.
Así, no es inusual, y en la red social Tuplanet hay claros ejemplos, que enmascarados con un barniz de supuesto progresismo, nos encontremos con mentalidades de curas y monjas católicos medievales, esos curas a quienes les parecía un pecado la fornicación, pero no dudaban en matar a los disidentes.
Y así no me sorprende ver cómo se pide la cadena perpetua para una persona, por haber violado a una mujer, no por haberla asesinado.
Para mí eso es una escala de valores pervertida.